El uso del cannabis con fines medicinales ha sido ampliamente estudiado, centrándose principalmente en sus dos compuestos más conocidos: el CBD (cannabidiol), que no es psicoactivo, y el THC (tetrahidrocannabinol), que sí lo es.
PROPIEDADES
- Reduce la inflamación en las articulaciones
- Es muy eficaz para reducir la espasticidad muscular (rigidez)
- Fibromialgia: Ayuda a mejorar la calidad de vida de quienes sufren dolores generalizados.
- El CBD ha sido revolucionario para reducir convulsiones en niños con síndromes que no responden a medicamentos convencionales (como el síndrome de Dravet).
- En dosis bajas, el CBD ayuda a calmar el sistema nervioso sin alterar la conciencia.
- Ayuda a procesar traumas y mejora la conciliación del sueño.
- El cannabis no cura el cáncer, pero es un aliado poderoso durante el tratamiento
- Reduce drásticamente las náuseas y vómitos provocados por la quimioterapia.
- Ayuda a pacientes con caquexia (pérdida extrema de peso) o VIH a recuperar el hambre.
- Estudios recientes sugieren que podría ayudar a frenar el avance de enfermedades degenerativas como el Alzheimer y el Parkinson, al reducir la inflamación cerebral y proteger las neuronas.